Muchas veces forzamos situaciones, relaciones, trabajos, proyectos y todo lo que se te pueda ocurrir lo queremos forzar y no nos damos cuenta que ya esa situación, relación, proyecto, trabajo, persona ya no da para más, ya no tiene nada que ofrecernos para seguir creciendo evolucionando.

Tampoco nos damos cuenta que hemos cambiado y ya eso no nos talla en el ser que nos hemos convertido y por el dolor, el querer cambiar la situación insistimos e insistimos para darnos cuenta que cuanto más insistimos creamos más resistencia y con ello sufrimiento y dolor por lo que no fue o no pudo ser, y nuestra vibración baja empezamos a conectar con la tristeza, la falta de merecimiento y creamos en uno mismo esa sensación de no ser suficiente, cuando ya eso tuvo su fecha de expiración y no sabemos cómo hacerla encajar en la vida.

A veces toca decir adiós, toca soltar, dejar que las piezas vuelvan a encajar con ese nuevo yo en el cual nos estamos convirtiendo y si duele decir adiós pero cuando nos resistimos a ese soltar y decir adiós nos estamos cerrando las puertas a lo nuevo que está por entrar en nuestras vidas,  que si puede estar alineado a quien somos y a lo que estamos creando. Si las relaciones, personas o situaciones no se transforman para ir de la mano con nuestra evolución y crecimiento toca soltar, dejar que las piezas de nuestro rompecabezas vuelvan a caer en su lugar y confiar en que lo que estamos dejando atrás es lo mejor para nuestro bien más elevado y de las personas involucradas.

Agarrar nuestro corazón con amor, seguir adelante y caminar con compasión por ti, por lo que dejas atrás y así abrirte a nuevas oportunidades, nuevas aventuras. Que te puedas sentir en incertidumbre es correcto pero he aprendido que cruzar a través de lo que no conocemos que nos produce miedos del otro lado hay más de lo que somos y que nos seríamos capaces de descubrir si no nos atrevemos a dar el salto y quien quita que eso que sueltas y dejes atrás se transforme y te encuentre del otro lado dándote una mayor sorpresa, pero hoy hagamos lo que nuestra alma nos está impulsando a caminar.