Viviendo a medias no vas a lograr vivir a plenitud, los miedos que hay en ti de sentir tus propias emociones están minando todo el potencial que tienes para crear y manifestar todo lo que sientas manifestar, pero te has dedicado a vivir a medias, miedo hasta sentir tus propios miedos, miedo de sentir el amor, la alegría, la pasión, las tristezas, el placer, la excitación, la inspiración, que no te permites vivirlo y eso te limita a expresarte a ser quien eres y a dar lo mejor de ti a vivir una vida a plenitud. Sé que no te enseñaron a vivir tus emociones, o no aprendiste como fluir con ellas que te has dejado llevar por lo que la sociedad, la cultura, tu familia, tus padres te enseñaron y aprendiste a reprimirlas y ahora no sabes qué hacer con ellas cuando las sientes y quieres taparlas y esto hace que se cree en ti como un volcán a punto de estallar que a la única que haces daño es a ti misma.

Cuando sientas algo déjalo estar vívelo siéntelo, ese es el motor de la vida, las emociones, lo que sientas ya sea odio temor, rencor resentimiento, rabia, siéntelo y déjalo estar no dejes que lo que te enseñaron limite tu potencial y el poder de creación, aunque sean emociones no entendidas o comprendidas por ti, aunque pienses que son malas, tienen su razón de ser y de estar. Vives en un plano donde todo es posible así sea luz y oscuridad, es parte de quien eres amalo, acéptalo, eres un canal por donde fluyen las emociones independientemente del juicio que le hayas dado, en la medida que la aceptes y las ames todas completamente, te estás amando a ti misma y al ser que eres, no a medias, esto te va a permitir vivir a plenitud y comprender quién eres en realidad. De esa manera podrás entender y comprender los actos de las personas que te rodean y tus relaciones, vívelas a plenitud siéntelas cuando surjan pero no las juzgues porque te estarías juzgando a ti misma, de allí radica el amor incondicional de Dios, el universo.

Solo déjate sentir las emociones y ellas pasarán, si las reprimes es cómo manejar un carro sin gasolina, no se mueve, se estanca, aunque las sientas incómodas ya pasaran lo veras y no solo con las incómodas también con el placer y la alegría, permítete sentirlas a su máxima expresión, pareciera que tuvieras caballos desbocados y tratas de controlarlos déjalos libres y veras como se siente. Y está consciente de lo que estás sintiendo sin hacerte daño a ti o a otros.